Un rincon en mi mente

Mi verdad.

Voy a pedirles a todos uds., lectores, antes de empezar a escribir que recuerden bien mientras recorrer este texto con la mirada, que es la primera vez que escribo. Supongo que lo que intento decirles es que tengan algo de paciencia conmigo.

No tengo demasiada idea de que quiero contarles: creo que lo mas sencillo seria hablar de mi, en vista de que es, de alguna u otra manera, lo que mejor conozco.

Se bastantes cosas de mi, y entre ellas se que no soy buena escribiendo. Y entonces se preguntaran por que tengo un blog con espacios vacios para publicar cosas – que en mi defensa pueden ser tranquilamente notas periodisticas de gente que si sabe escribir-. Y supongo que me toca responder a esa pregunta para que, de vez en cuando, visiten mi pagina y al menos por un momento sienta que estuvo bien de mi parte decidir no abrir un flog. Y es que mi novio, convencido de mis capacidades, como cualquier novio supongo, me aseguro que yo podia ser mas que una de esas rubias (castañas en mi caso) que combinaban detalladamente el color de sus cuidadas uñas con el de sus caras remeras. El problema es que no se hasta que punto le creo porque, después de todo, combinar es un arte destinado a las mujeres del mundo, que trabajan cuidadosamente cada mañana de su vida, combatiendo el crimen del mal gusto.

Y si señores, es un arte. Y yo me siento orgullosa de practicarlo. Uds quedense con la intelectualidad, que nosotras nos aseguramos que toda esa inteligencia que dicen tener quede plasmada en su aspecto.

Y es como dice esa propaganda: nosotras, desde nuestra humilde posición, traemos equilibrio al mundo que uds gobiernan tan eficientemente como todos nosotros sabemos. Pero claro, muchachos, sientanse superiores mientras nosotras nos encargamos de vestirlos y, sobre todo, de vernos bien bonitas mientras esperamos que regresen de esas absurdas batallas que suelen librar con sus pares para demostrarle al mundo entero cuan machos y poderosos pueden llegar a ser.

Sinceramente, prefiero pasar mis dias arreglandome las uñas y creando un buen panorama, que gobernando un mundo en forma tan mediocre, ineficiente, despreocupada y arrogante. Nos subestiman, pero este mundo es lo que uds. Han hecho con el. Nosotras, en cambio mantenemos perfil bien bajo, hasta nos dejamos agredir, sabiendo, secretamente, que todo, absolutamente todo podria ser mejor si nos hiciesen un lugar a su lado y no debajo.

Yo señores, me quedo limando mis uñas mientras contemplo la destrucción del mundo entero.

Friday, October 20, 2006

Lopez y Moyano

Por Sandra Russo

El sindicalismo peronista hizo su pantomima del gesto que mejor le sale todavía, la violencia, justo cuando se cumplía un mes de la desaparición de Julio López. Una y otra cosa no tienen aparentemente nada que ver. Pero es necesario desarmar ese “aparentemente”.

En estos años no hubo ninguna autocrítica sindical. Ni hubo renovación. Ni hubo revisión de métodos ni ajuste de escalas ideológicas con las que medir la realidad política. El sindicalismo reapareció hace un par de años, junto con la reaparición del empleo, un bien escaso tan venerado y tan deseado que su regreso, aun en cuotas, hizo pasar por alto los mismos nombres y ahora obliga a no pasar por alto las mismas metodologías.

El peronismo sindical siempre lo usó a Perón y Perón lo usó a su vez para cobijar el ala derecha inconfesable y evidente de una doctrina cuyo eje siempre fue la acumulación del poder a cualquier costo, incluso el de la patota y el crimen parapolicial. Desde la década del ’70, allí se hizo sólido el nido más reaccionario del movimiento. Hubo quienes intentaron cambiar aquellos códigos, y sus nombres figuran hoy en las listas de desaparecidos peronistas.

El peronismo sindical es un fenómeno del que Perón no podría, no debería estar orgulloso. No forjó su movimiento un sindicalismo crítico del poder y combativo, ni organizado, ni solidario, ni movilizado desde las bases hacia las cúpulas. El peronismo sindical ofrece tantas grietas y tantas miserias que es, podría decirse, una tara que Perón no pudo o no quiso resolver, porque Perón nunca ofreció resistencia a las patotas. Las alentó, siempre que jugaran de su lado.

La Triple A no nació de un repollo. Nació de una concepción mafiosa de la política, que ya el entonces líder senil de gente que mutuamente se odiaba dejó crecer y recrudecer.

Después de aquellos estallidos de violencia intrasindical cuyos muertos no se contaban, como si fuera la muerte un gaje del oficio, llegó la dictadura y con ella los asesinatos masivos.

Y a un mes de la desaparición de un testigo clave en el juicio a uno de los más sanguinarios represores de esa dictadura, ¿qué queda? Quedan solicitadas de organismos de derechos humanos. ¿Solamente los organismos de derechos humanos siguen de cerca la búsqueda de López? Que López no aparezca ni vivo ni muerto es una prueba de que hay bacterias asesinas resistentes al paso de los años. Antes del ’76, los muertos sindicales eran hallados en zanjones. Después del golpe, los muertos no eran hallados.

Estamos frente a dos fenómenos que es necesario abortar. Aborto terapéutico. A diferencia de Perón, que fue enorme pero no inocente en relación con la violencia desatada hace décadas, de cara al presente y al futuro el peronismo debe depurar su catálogo litúrgico y ponerlo a tono con los tiempos. Pero para eso es necesario no sólo un líder que se exprese claramente al respecto y ponga límites a la aparición de armas de fuego y vendettas pueriles por facturas añejas. También y sobre todo es necesaria una sociedad que dé señales de espanto frente a la violencia. Hay un hombre, un testigo desaparecido hace un mes. Y hay también una docilidad general inexplicable para aceptar ese hecho. Que una y otra cosa sucedan simultáneamente provoca escalofríos. Hay muchas maneras de decir que no. Firmemente, que no. Esta sociedad deberá elegir la manera en que se planta y dice no. Y si calla, como ha callado tantas veces, otorga.

http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-74723-2006-10-19.html

Thursday, June 01, 2006

Como perder a un hombre en 10 dias?

Presento a uds, hombres y mujeres de todas las edades, el que debio ser el guion de una película yankee que salio hace unos años con este mismo titulo. La base de la trama cosistia en una rubia estereotipada que, por una apuesta (como ocurre en el 99,9 % de las películas holliwoodenses) se esforzaba dia a dia para impulsar a su pareja a que la dejarla. En orden de conseguirlo, entabla una relacion enfermiza con la suegra, nombra audazmente al pene de su pareja, prohibe el cigarrillo y consigue un molesto e irritante cachorro, entre otras cosas.
Evidentemente, las cosas han cambiado, o quizas, muchachas, hemos encontrado el hombre perfecto en esta producción, porque hoy en dia la forma de perder a un hombre es completamente distinta a esta.
A los hombres no les interesa en general cuanto hablemos con sus madres ni de que. En realidad, y pensandolo desde la mente manipuladora y desinteresada, ocurre que cuanto mas nutrida sea nuestra conversación con la suegra, menos trabajo les quedara a ellos a la hora de entretenernos.
Por otro lado, no es importante que nombremos a su pene, siempre y cuando no hagamos referencia a lo minúsculo que puede llegar a ser; después de todo, nosotras siempre lo vimos cuando se apagaba el calefón y no quedaba otra que bañarse con agua fria.
El tema de traer o no un cachorro resulta tambien irrelevante; de hecho tiene sus ventajas, puesto que si sacamos a caminar al cachorro diariamente y distraemos nuestras mentes de la heladera, mantendremos (o conseguiremos) esa esbelta figura que todo hombre (flaco o gordo) merece.
Miren chicas, esto es una realidad: los hombres no estan hechos para perder peso, porque, en primer lugar ninguna de nosotras les exigimos que lo hagan. El hecho es que, gorditos o flaquitos, nos gustan igual. Claro que no ocurre lo mismo con nosotras, que debemos mantener los gluteos bien paraditos y en su lugar, para que todos sus amigos contemplen asombrados nuestra figura y el se regocije en la gloria que le otorga tener a la novia mas linda de todas.
Nadie lo dice, pero eso es una competencia constante y agotadora entre los machos de un grupo, que se comparan hasta el cansancio, no por sus logros, no por sus puestos de trabajo, sino por sus parejas. Luego, claro, nosotras somos las envidiosas y competitivas, que no alimentadas por ellos por supuesto, nos colocamos lo mas corto y escotado que encontramos para asistir a sus reuniones y llevamos adelante una costosa rutina en el gimnasio, incluso cuando ellos nos dicen que jamas les importo. Y sonrien por lo bajo, viendo como sus fieras salen al campo de juego, dispuestas a llevarse todo por delante, y marcan territorio, y asi y solo asi sienten que triunfan en la vida.
En conclusión, otra forma de perder a un hombre a corto plazo es engordar un poquito y mostrarlo orgullosas; que hay pocas cosas mas dolorosas que la deshonra de haber elegido mal o de no controlar a una mujer.
Otro metodo completa y absolutamente eficiente resulta ser mejor que ellos en algo. Uno de los pecados mas populares en los hombres es la soberbia (lo comprobe recientemente en el blog de un amigo, contemplando como un macho asciende agrediendo a su projimo). Si chicas, si: aprendan mucho de autos, futbol o politica y discutan abiertamente con el grupo de amigos del individuo al que se quieren sacar de encima, y siempre que puedan haganlo quedar en ridiculo. Pronto y sin mas esfuezos que estos, se encontraran en una casa vacia nuevamente.
Igual de eficiente resulta fingir un embarazo: la responsabilidad asusta al macho de la especie mas que una manada de elefantes enfurecidos. Huyen rapidamente, finjen suicidio o directamente comienzan a sentir atracción por personas del mismo sexo o individuos de otra especie.
Una cosita mas: jamas confiesen ser lesbianas para mantenerlo alejado, porque para entonces lo tendran mas cerca que nunca. En general, al hombre no le duele el desamor siempre y cuando pueda compartir la cama con dos mujeres.
Espero que los productores lean atentamente dichas recomendaciones y hagan una película mas realista que la mencionada, si es que, claro, estos estan dispuestos a asumir sus errores y las cosas que los hacen ser lo que son.